viernes, 22 de septiembre de 2017

El Dalí Esencial y la Inspiración Religiosa.

Genio arcangélico, narcisista, cuántico, católico, apolítico, monárquico y anarquista, provocador y exhibicionista... Todas las sugestiones poéticas y todas las posibilidades plásticas –ese es su rotundo título– de Salvador Dalí (Figueres, 1904-1989)

Nota: Sus primeras incursiones en política le llevan a una militancia anarquista. Hijo de padre ateo y republicano, y de una madre ferviente católica. Este manifestado anarquismo de Dalí le costó pasar un mes encarcelado en Figueras y en Gerona, al haber participado en la quema de una bandera española, en el transcurso de unos disturbios iniciados en la Escuela de Arte de Figueras, durante una protesta contra la Dictadura. En 1926 fue expulsado de la Academia de Bellas Artes de San Fernando por sus continuos excesos e insubordinaciones.

Inspiración Religiosa.

La Tentación de San Antonio (1946), de los Musées Royaux des Beaux-Arts de Bélgica, máxima representación de ese Dalí religioso que apenas se entrevé en la muestra, en la que se echa de menos sus asombrosos crucificados, como el Cristo de San Juan de la Cruz (1951) o Corpus hypercubus (1954). Porque en las poéticas de Dalí también habría que incluir el catolicismo.

Aunque es cierto que Dalí usó en muchos casos un Dios Ornamental –es decir, se sirvió simplemente de un lenguaje religioso, básicamente en el tratamiento de la Virgen y la Asunción–, en otros hay una decidida intención de transmitir un mensaje evangelizador. El crítico francés Bernard J. Durand contabiliza en su ensayo Dalí y Dios, ¿Un Encuentro que no fue? unas 260 obras de temática religiosa, entre óleos, dibujos, acuarelas, esculturas y grabados, sobre todo a partir de 1948, cuando regresa a España desde EE.UU. y se autoproclama “católico, apostólico y romano”.

Más que una conversión, como se cita, fue un regreso al seno de la Iglesia, en el que también influyó su vuelta a la España de Franco. El padre Narcís Costabella, que le atendió en su lecho de muerte, le regaló una foto donde se veía a Dalí de niño arrodillado en los bancos de la iglesia de Sant Pere frente a un Cristo de Frederic Marés.

Entre aquel niño y su regreso a España, hubo un Dalí contagiado por la “blasfemia y sacrilegio” del surrealismo, en sus propias palabras, que superó en EE.UU., a donde se exilió durante la Guerra Civil. En 1944, ya había participado en la exposición colectiva Religious Art Today, en el Dayton Art Museum, y comenzó una etapa mística y nuclear –cuyo corpus expone en su Manifeste Mystique (Manifiesto Místico)–, caracterizada por el tratamiento de temas religiosos y científicos, especialmente la fisión nuclear.

La religiosidad de Dalí, como defiende Durand, está en su obra –Crucificados, Madonnas, Ángeles, Visiones Bíblicas–, más allá de los polémicos enunciados que solía hacer, como esa respuesta contradictoria –así era Dalí en sí mismo– que recoge el documental La Dimensión Dalí: “Creo en Dios, pero no tengo la fe. Por las matemáticas y por las ciencia naturales sé, es indiscutible, que Dios tiene que existir, pero no me lo creo. Es terrible. Ahora me acerco más, pero no me lo creo. (…) Sobre todo por el problema de la muerte”.

El ‘Angelus’ de Millet, Una Obsesión.

El miedo a la muerte es una de las claves para interpretar la obra y el catolicismo de Dalí, como la obsesiva interpretación del famoso Angelus (1857-59) pintado por Jean-François Millet y la original lectura que hace del misterio de la Anunciación.

Su obsesión por este lienzo lo convirtió en protagonista no solo de sus trabajos pictóricos entre 1929 y 1935, sino también de diversos proyectos teatrales que no vieron la luz. “El Angelus de Millet se convierte de súbito para mí en la obra pictórica más turbadora, la más enigmática, la más densa, la más rica en pensamientos inconscientes que jamás ha existido”, escribe Dalí en torno a 1932.

A través de la interpretación de esa obra, da rienda suelta a una interpretación claramente sexual, pero en suprema contradicción –otra vez Dalí en esencia–, sus recreaciones pictóricas a partir del lienzo de Millet retoman la iconografía clásica de la Anunciación y la Encarnación, influenciada por Fra Angélico y el Renacimiento. Por ejemplo, La Estación de Perpignan (1965). Y, aún más allá, estas revisiones de Millet modifican la tradicional lectura de la plegaria por la fertilidad del campo como un trágico réquiem por la imposibilidad de procrear y por el sentido mítico de la Creación.

Nota: "El artista ya expresó su admiración por José Antonio en "Las Pasiones según Dalí", el libro de sus conversaciones con Louis Pauwels. Sobre el fundador de Falange dijo: “José Antonio tuvo el valor de presentarse tal como era, de hablar en nombre de lo que él consideraba la élite y de proponer un programa que borrara todos los ¡Abajo! en un solo lema ¡Arriba España! No estoy haciendo apología del fascismo español. Lo que admiro de este discurso es la voluntad de inversión de las ideas en sentido vertical.” Realmente pocas personas saben que Dalí admiraba a José Antonio profundamente, como reflejan las dos fotografías realizadas con veinte años de diferencia; además de ser un ferviente seguidor de Falange, aunque no he encontrado ningún dato que muestre su afiliación, pero sí su admiración." Mercedes Valdivia.

Por Juan Carlos Rodríguez.


"Siempre he sido anarquista y monarquista. Monárquico, por el orden. Para que la Anarquía de nosotros, los de abajo, sea protegida por el orden de arriba. Y la monarquía es el orden perfecto." Salvador Dalí.

martes, 19 de septiembre de 2017

Plotino Rhodakanaty; Primer Difusor del Anarquismo en el Estado Mexicano.

Rhodakanaty nació en Atenas, Grecia, el 14 de octubre de 1828.1​ Su padre fue médico y escritor, que combatió en la guerra de liberación contra los turcos (1821-1829).​ A la muerte de su padre Rhodakanaty fue llevado a Viena para que estudiar medicina, en 1848 estuvo en Budapest, Hungría. En ese lugar vivió la agitación social y política provocada por los conflictos entre la escasa pero creciente burguesía y el proletariado industrial; así mismo predominaban los campesinos, artesanos y pequeños comerciantes, privados de derechos políticos. Al mismo tiempo presenció la lucha de independencia encaminada a la desaparición del absolutismo y del centralismo burocrático. Ese mismo año se mudo a Berlín para continuar con sus estudios de medicina, al año siguiente visitó París para conocer a Pierre-Joseph Proudhon, en el período de 1850 a 1857 se sabe que vivió en Berlín en donde estudio filosofía política y estuvo al tanto del aprendizaje de varios idiomas, siete en total. En 1857 decidió instalarse en París, en donde escribió el folleto De la Naturaleza para 1860.

La motivación de viajar al Estado Mexicano en Rhodakanaty se dio por el decreto del 1 de Febrero de 1856, promulgado por Ignacio Comonfort, en el cual se hacía hincapié en el establecimiento de colonias agrarias además de la invitación a extranjeros para residir en el país, y otorgarles la nacionalidad. Esta propuesta fue digna de tomarse en cuenta y para febrero 1861 Rhodakanaty se encontraba arribando al Puerto de Vera Cruz. Poco tiempo en el país, Rhodakanary comprobó que los campesinos, en sus pueblos tradicionales vivían según las ideas básicas de Charles Fourier y Proudhon, pero que estaban siendo oprimidos por el despojo de los hacendados y la insensibilidad de un gobierno indiferente

Los estudios sobre el pensamiento mexicano del siglo XIX se han centrado en las corrientes del liberalismo y del conservadurismo, o por lo menos para la primera etapa del siglo. Después de la guerra de Reforma y del triunfo liberal, los análisis se enfocan en la corriente filosófica del positivismo, debido en parte a su identificación con el gobierno de Porfirio Díaz, a tal grado que se consolida como filosofía oficial; Lo anterior puede explicar porque son pocos los estudios sobre el socialismo en México y en particular de pensadores como Plotino Rhodakanaty.

A su llegada al Estado Mexicano y para involucrarse en la discusión política escribió un panfleto titulado "Cartilla Socialista" o sea el catecismo elemental de la escuela de Carlos Fourier: el falansterio, en donde explicaba los principios de una sociedad agrícola utópica, resultado de la comprensión de la armonía del universo, además de atacar a las instituciones humanas como causantes de los males sociales; destacó la urgencia de acabar con el desorden político y de encaminar las energías colectivas en dirección de la reforma social. Gracias a la exposición de estas ideas, Rhodakanaty fue conocido en el medio intelectual nacionales como anti-positivista. Sus ideas que durante sus diecisiete años de estancia en el Estado Mexicano, las defendió, proclamó y alimentó a favor de sus ideales.

El Activismo Social de Rhodakanaty.

A su llegada al Estado Mexicano, Rhodakanaty tenía la visión de Fourier de construir colonias independientes agrícolas, para solventar sus gastos trabajó como médico en su propia casa, además de dar clases particulares. Durante sus primeros años se involucró en conocer gente con pensamiento similar al suyo, en 1963 crearon un grupo de estudio, y en 1865 se nombraron "Grupo de Estudiantes Socialistas", estos se consideraban "bakunistas", dentro de los que encabezaron este proyecto se encuentran Francisco Zalacosta; joven entusiasta que encabezaría las futuras luchas agrarias, Santiago Villanueva, organizador del primer movimiento obrero de México; y Hermenegildo Villavicencio. Su actividad se centró en la organización mutualista, como "La Sociedad de Socorros Mutuos" creada en 1853.

Durante el año de 1864 Rhodakanaty publicó un nuevo panfleto titulado "Neopanteísmo", consideración sobre el hombre y la naturaleza. En este texto se muestra la idea de los utópicos falansterios aldeanos de Fourier, incorporado a su idea de sociedades y cooperativas mutualistas unidas al rechazo del Estado. En este escrito se ven sus intenciones políticas con respecto al Estado Mexicano de la época, proponía "una estructura política federalizada", denunciaba casi toda actividad política y rechazaba la dictadura del proletariado. Deseaba eliminar la intervención del Estado en los asuntos financieros domésticos, así como reorganizar la propiedades privadas en corporativas, y abolir la política, así como los partidos políticos".

Rhodakanaty fundó una escuela para campesinos en Chalco, Estado de México, llamada la "Escuela del Rayo y del Socialismo". En donde se enseñaba a los campesinos a leer, escribir, oratoria, métodos de organización y los ideales socialistas libertarios. El plan de estudios intentaba hacer de los campesinos hombres educados y socialistas, oradores convincentes, conocedores de los métodos de organización. A este lugar llegó un joven campesino de nombre Julio Chávez López, quien entusiasmado por las teorías de Fourier y de Proudhon se convirtió en el estudiante más notable y sobre todo el más convencido de llevar a cabo una rebelión que reestructurara el orden agrario de la zona. En 1869 la influencia de Rhodakanaty y sus compañeros de "La Social" queda evidenciado en el manifiesto de Julio López publicado el 20 de abril de aquel año, en este documento se invita al pueblo a levantarse en armas en contra de la tiranía del gobierno central. La importancia del documento radica en el desarrollo de la ideología agraria, y la incorporación del concepto socialista europeo que sirvió para caracterizar las injusticias sufridas por el campesinado. Rhodakanaty fue precursor de este levantamiento al preparar el camino para el establecimiento de colonias agrícolas comunales, Chalco representaba una región donde la resistencia del campesinado contra las haciendas era fuerte y tradicional, Rhodakanaty intentó unirse a la revuelta pero fue aprehendido y amenazado con la condena a muerte, misma que le condonaron al huir de Chalco.

Las Ideas de Rhodakanaty.

Dependiendo de las ideas analizadas por los distintos autores, dependerá el perfil intelectual y el mote que recibirá Rhodakanaty al hablar sobre él. Para José C. Valadés era un "socialista antiautoritario", García Cantú ve los elementos evangélicos de el discurso de Rhodakanaty y su interpretación del cristianismo primitivo, por ello lo cataloga como precursor del socialismo cristiano; para Hart el griego es un anarquista, socialista libertario "prodhonista-bakuninista", estos elementos los encontró en sus escritos políticos desde la Cartilla Socialista de 1861 hasta la publicación de El Craneoscopio, Periódico Frenológico y Científico de 1874.

Rhodakanaty y la Religión.

Para el griego, la religiosidad era de vital importancia, al provenir de una nobleza bizantina, Rhodakanaty era parte de los Cristianos Ortodoxos, creía en la austeridad de la práctica religiosa y de la vida cotidiana, en fin sus mayores críticas se enfocaron a la Iglesia católica debido a sus actividades que corrompían la fe, según el propio Carlos Illades. En realidad Rhodakanaty no era ni ateo ni deísta, pensaba que el culto externo era una manifestación indispensable de la fe cristiana.

Nota: Rhodakanaty condenó tanto el protestantismo, dado que "prefiguraba la desigualdad social y hacía de la vida futura una monarquía invisible pero fatal", como al intolerante y a menudo cruel catolicismo, que había "inventado el purgatorio que ocupa en el mundo temporal el lugar del Estado llano". Defendía a la Iglesia Ortodoxa, pues reunía los principios democráticos, la austeridad de la Iglesia Primitiva y el indispensable culto externo. No obstante, el abogado de las causas más añejas del cristianismo decidió convertirse, pocos años después, en un "santo de los últimos días". Carlos Illades y la Formación del Pensamiento Socialista en México, Barcelona, Antropo/Universidad Metropolitana-Iztapala, 2002, 158 p. Pensamiento Crítico/Pensamiento Utópico, Num. 127.

En 1879 llegó a ser el primer Elder y Presidente de la Primera Rama de la Iglesia Mormona en la Ciudad de México. Sin embargo poco duró el gusto, las relaciones entre este y la iglesia mormona se fueron descomponiendo hasta tal grado que en 1881 fue excomulgado. Después de sufrir una enfermedad degenerativa, falleció de una fiebre en la Ciudad de México el 2 de Febrero de 1890 como lo señala su acta de defunción. Con lo anterior se destruye el mito de su viaje a Europa desapareciendo del escenario religioso, periodístico y político.

La Ejecución de Julio López.

Por Rafael AR Escalante.

El proyecto político que defendían los liberales trataba de construir un Estado Nacional que contribuyera al desarrollo capitalista en México, actuando como gendarmes tanto de la vieja casta de hacendados como de los nuevos empresarios industriales.

Julio López era originario de San Francisco Acuatla (Estado de México) y desde joven se hizo parte del grupo de Plotino Rhodakanaty. Éste simpatizaba tanto con el anarquista Bakunin como con el socialista utópico Fourier, y vino a México a proponer las ideas de éstos. Encaminó entre peones y trabajadores sus esfuerzos para oponerse a los planes capitalistas que la naciente burguesía mexicana instituía, despojando de sus tierras a los campesinos y negándole los derechos laborales a los obreros.

Después de varios intentos de crear agrupaciones y una huelga doblegada con represión en 1865, Rhodakanaty funda el Club Socialista de Chalco, una asociación que organizaba campesinos, algunos trabajadores y estudiantes. En ella el aprendiz Julio López asimiló los ideales del anarquismo y el socialismo utopista que se desarrollaban incipientemente en México en forma de mutualismo durante la segunda mitad del siglo XIX. Estos primeros grupos de organizadores de trabajadores del campo y la ciudad fueron perseguidos tanto por los gobiernos conservadores (durante el Imperio de Maximiliano) como por los liberales (de Juárez en adelante con la República Restaurada), ya que pregonaban un proyecto distinto tanto en la producción y distribución de la riqueza, como en la posesión parcial de los medios de producción como era la cuestión de la tierra. También abogaban por la organización de los artesanos y de los obreros en los pequeños talleres y en las primeras fábricas, ya que no existían los códigos laborales, por lo que los abusos de los patrones eran el pan de cada día y estos los llevaban a cabo sin regulación alguna, justo como les pasó a los obreros europeos varias décadas antes.

Es en este ambiente en que Julio López desarrolla sus ideas y termina rompiendo con Rhodakanaty, al tener una divergencia sobre el uso de las armas para llevar adelante el ideal libertario, López estaba a favor de organizar batallones de campesinos y obreros para defender sus derechos. Y así fue, él y sus seguidores se rebelaron contra Juárez y las Leyes de Reforma, asaltando haciendas en Chalco y Texcoco, ya que los hacendados, para aumentar la producción, despojaban a los indígenas de las tierras y los convertían en peones, formando así los grandes latifundios que serían uno de los pilares del posterior gobierno de Porfirio Díaz.

El 16 de enero de 1868, López da a conocer un manifiesto llamado “República y Patria Mexicana”, dirigido a Juárez, con la exigencia de reformar la posesión agraria para que se respetara la propiedad comunal indígena, en él también denunciaba los despojos que los hacendados perpetraban contra los pueblos. Por supuesto que el gobierno del "Benemérito de las Américas" no estaba en lo más mínimo dispuesto a ceder ante dichas demandas, lo que llevó a Julio López a cumplir una de las amenazas contenidas en su manifiesto. Aglutinó a pobladores e invadió los pueblos de San Francisco Acuautla, Coatepec y San Vicente Chicoloapan, de Chalco y lugares aledaños, contra las haciendas.

El 23 de marzo de 1868 fue capturado y procesado por un juez, junto con seguidores suyos: María Trinidad Juárez, Simón Arriaga, Mariano Vargas, Serapio Ortiz y Modesto Estrada, sin embargo, ante el peligro de una revuelta y con la huella de la Guerra de Reforma aún fresca, las autoridades juaristas lo indultaron. En abril de ese mismo año lanzaría un segundo manifiesto titulado “A todos los oprimidos y pobres de México y del Universo”, en este exponía de forma más clara el carácter clasista y político de su movimiento, aunque se mantenía en los límites del agrarismo. Después saqueó la Hacienda de Buena Vista repartiendo los bienes entre la población, luego extendió sus actividades al sur de Morelos, al este en San Martín Texmelucan, Puebla, y al oeste hasta Tlalpan.

El intento por acabar con su causa movilizó a las tropas juaristas que atacaron a los rebeldes en Río Frío, sin lograr detener a López, de esa manera se intensificó la represión y los abusos de las fuerzas del Estado para detenerlos, comenzaron a allanar casas, imponer multas, a robar los títulos de propiedad de las tierras de los pueblos, a golpear, a amenazar y encarcelar civiles para que no se unieran a Julio López. Finalmente, la persecución dio con él en Atocpan, (Milpa Alta) Antonio Flores, Jefe Distrital de Texcoco, derrotó a sus fuerzas y lo capturó nuevamente para ejecutarlo, como un escarmiento para todo aquel que cuestionara el proyecto liberal.

Luego de su asesinato a manos del gobierno, la burguesía terrateniente demostró su preocupación hacia la lucha de los de abajo, temerosos por la aparición de otro movimiento comenzaron a cerrar filas con el discurso de que los ideales de López eran una locura y eran irrealizables. De manera que trataron de ponerlo frente a la opinión pública como un bandolero y un asesino con delirios, para intentar eliminar toda tentativa por emular su ejemplo.

La omisión de personajes como éste en la historia oficial demuestra un carácter de clase en la enseñanza pública y privada, la construcción del Estado Nacional a favor de la burguesía trata de ocultar la dominación que existe en torno a las relaciones capitalistas de producción las cuales generan las grandes desigualdades. Nos muestran una historia de bronce hecha a base de personajes sobresalientes sin considerar los intereses a los que servían, uno de los más importantes ejemplos es Benito Juárez, que fue antagónico de los pueblos indígenas y de la clase obrera, al grado que instituyó la pena de muerte a quien organizara una huelga.

El liberalismo que encabezaba Juárez representaba un proyecto ligado a la modernidad y el impulso al desarrollo de las fuerzas productivas, pero sin servir a los intereses de todos, pues se trataba de consolidar el estado liberal burgués, capitalista.

El Viajero Intelectual y la Crítica del Liberalismo.

Quizá el ejemplo más sugerente del proceso que busco describir aquí es el anarquista griego Plotino Rhodakanaty. Nacido en Atenas en 1824, Rhodakanaty adquirió conocimiento del utopismo socialista del siglo XIX en los alrededores de las revoluciones del 48, cuando viaja en 1850 a París a estudiar con Pierre-Joseph Proudhon, el autor de una de las más influyentes críticas del concepto liberal de propiedad. Rhodakanaty llega a Vera-Cruz en 1861, originalmente atraído al país por una reforma agraria impulsada por Ignacio Comonfort que cambiaba los términos de la propiedad rural y daba derechos de ciudadanía a los extranjeros que llegaran al Estado Mexicano. Durante la restauración del juarismo, dicha ley perdió vigencia y su experiencia observando la pobreza rural lo convirtió en uno de los pensadores políticos más influyentes de su tiempo, estableciendo sobre todo relaciones con grupos campesinos radicales, que él interpretaba como utopías fourieristas en potencia que luchaban contra la opresión de un Estado fundado en nociones injustas de la propiedad.

Enemigo de lo que llamaba los “economistas políticos que nada han podido hacer para mejorar la condición de los pobres y difundir la riqueza pública entre todas las clases de la sociedad”, Rhodakanaty fue uno de los primeros teóricos de la idea del socialismo como base de una comunidad de justicia y dignidad, en oposición directa a la contradicción entre las nociones de ciudadanía emergida del constitucionalismo liberal y la visible realidad de una pobreza devastadora e inabarcable.

Para entender a Rhodakanaty, es preciso recordar que el Estado Mexicano de 1860 era un periodo de apertura del régimen discursivo de la política debido al gradual agotamiento de la oposición entre liberales y conservadores que rigió la vida nacional hasta ese momento y que encontraría su punto final de desarticulación con la conclusión de la Intervención Francesa en 1867. El punto aquí es que la llegada de Rhodakanaty sucede en el marco de una serie de acontecimientos históricos y políticos que permiten quiebres y aporías en la matriz liberal-conservadora que había regido buena parte del Siglo XIX. Las leyes de Reforma fueron la primera instancia de teorización constitucional de las doctrinas de soberanía popular, que dictaban la facultad exclusiva del pueblo de dictar leyes y ejercer el poder sobre la nación.

En un artículo del 14 de Febrero de 1857, Francisco Zarco, uno de los arquitectos de las Leyes de Reforma, plantea: “Cuando la Constitución a nadie excluye, cuando entrega el poder al pueblo para que el pueblo se gobierne por sí mismo, no hay pretexto para no aceptar el nuevo orden legal. En él caben todos los programas, todas las aspiraciones legítimas, y en él es posible la lucha de todos los hombres”. Esta retórica se construye en una paradoja central a la historia del liberalismo en el Estado Mexicano. Por un lado vemos la manera en que el liberalismo deviene matriz liberal, al convertirse en el centro de la reflexión política del país y al presentarse a sí mismo como espacio desde el cual constituye la totalidad del orden legal con base en la soberanía popular. Y por otro, permite a pensadores radicales como Rhodakanaty clamar rupturas fundamentales del dicho orden constitucional con base al ejercicio de la soberanía popular basada en la constitución misma. Las llamadas constantes de Rhodakanaty a la Revolución social desde la razón eran intentos de demostrar la existencia de una política por fuera del absolutismo constitucional del Estado y, en estos términos, debemos considerarlo un antecedente fundamental a la ruptura del orden liberal en 1910.

En su “Contrahistoria del Liberalismo” el pensador italiano Domenico Losurdo nos recuerda que socialistas como Proudhon, una de las influencias de Rhodakanaty, objetaban fuertemente la tensión entre la doctrina liberal del laissez-faire y el enorme grado de control social que la legislación liberal ejercía. El pensamiento de autores como Rodhakanaty florece por encima de esta tensión llevando la idea de la soberanía popular a una ideología que se basa en un comunitarismo ejercido con base a dicha soberanía, haciendo del control social una forma de acto que emerge no del marco legal sino de la relación comunitaria entre ciudadanos. En su “Cartilla Socialista” de 1879, Rhodakanaty claramente funda las condiciones de posibilidad de su comunidad en la doctrina de la soberanía popular: “Queda establecido que la escuela societaria, que intenta imponer su sistema a la sociedad actual por otra fuerza que la espontánea y voluntad y libre aceptación del público convencido de su bondad; que sólo aspira a darlo a conocer por medio de la propaganda escrita y oral y a hacerlo juzgar por la vía de la que atacan con tanta furia el orden de cosas existente, no lo realiza por sí mismo y libremente después de que haya podido conocerlo y juzgarlo por experiencias locales convenientemente realizadas”.

Este argumento se basa en la idea de que la única manera de transformar a la sociedad radica en la demostración pública y científica del bien contenido en el socialismo fourierista para que su emergencia en orden social se dé con base a la misma soberanía popular planteada por la constitución liberal, pero utilizada para la subversión misma del orden constitucional que Rhodakanaty considera “radicalmente vicioso” por su mantenimiento de la desigualdad social de las clases campesinas y trabajadoras. Sin profundizar en la lectura del contenido específico de la comuna de Rhodakanaty, interesa plantear dos puntos, primero, la perspectiva de viajero de Rhodakanaty le permite transmutar al contexto del Estado Mexicano, la coyuntura revolucionaria europea de 1848 a través de su adopción de una idea, la soberanía popular, que en el Estado Mexicano emerge a partir de la consagración final del liberalismo como matriz fundamental de pensamiento político. Sin embargo, al consolidarse como orden constitucional absoluto, el liberalismo pone sobre la mesa los dos quiebres que permitirán todo el pensamiento exterior al liberalismo de ahí en adelante.

 Quizá una de las intervenciones más intelectuales de Rhodakanaty fue su adopción del neo-panteísmo de Baruch de Spinoza en el medio del auge intelectual del positivismo en el Estado Mexicano. Spinoza ocupa un espacio particular en la historia del liberalismo. Pensadores liberales como Isaiah Berlin ubican en el filósofo judío un modelo filosófico que comienza por liberar al individuo del error social pero termina por esclavizarlo. Sin embargo, autores más recientes como Steven B. Smith han demostrado que Spinoza en realidad ofrece una teoría de la libertad mucho más compleja de la ejercida en tradiciones centrales del liberalismo. La adopción del Spinozismo de parte de Rhodakanaty lo alinea a tradiciones de crítica del positivismo que, algunos años después, serían centrales para pensar alternativas a la crisis de la escuela comteana. Entre los lectores de Spinoza en el Estado Mexicano se encuentran Alfonso Reyes y Antonio Caso, mientras que Henri Bergson, referencia fundamental para el anti-positivismo vasconcelista, parte también del Spinozismo.

Rhodakanaty, pues, es una de las primeras figuras que entiende el panteísmo spinozista como una alternativa filosófica tanto al deísmo liberal como al catolicismo aún reinante en el Estado Mexicano. Ciertamente podría plantearse que la condición de posibilidad de dicho planteamiento es el proceso de secularización iniciado por la Reforma, ya que la separación entre Iglesia y Estado abre la necesidad de una forma de articulación de lo religioso en una sociedad comunitaria. Esto lo intuye Rhodakanaty en un texto de 1872 titulado “La Religión Ortodoxa”, donde plantea que, ante una “ opinión pública [que] fluctúa en el Estado Mexicano entre la educación viciada de los romanos y la incredulidad del sistema protestante” es necesario pensar “lo espiritual” como la “negación de lo temporal”. Al desterrar a la Iglesia del terreno de lo institucional y al establecer a Dios como el todo de la comunidad, Rhodakanaty abre el espacio para el socialismo en el Estado Mexicano: “He aquí la profecía más clarividente del porvenir del mundo, pero cuya áncora de salvación es el socialismo que debe armonizar los instintos feroces del hambre y la miseria con su espíritu solidario y organizador entre el capital y el trabajo”.

Nota: Para Rhodakanty; "El positivismo, sensualista en ideología, ateo en religión, y absolutista en política, no es otra cosa en sustancia sino el materialismo puro, pero disfrazado y revestido con el augusto ropaje de la ciencia.. y el cristianismo puro no sólo era un elemento definitorio de la religiosidad como condición humana central, sino que en el caso de Méjico, éste haría las veces de redentor una vez asumida por los mejicanos." "Entonces -diría- veréis salir a la Virgen de Anáhuac de ese letargo en que se yace abatida por el materialismo grosero del siglo, y elevándose con dignidad, marchar orgullosa e indómita por el sendero de la civilización y del progreso. Veréis cómo se agita  con una nueva vida, cómo se engrandece." Obras de Plotino C. Rhodakanty. Edición, Prólogo y Notas de Carlos Illades, Recopilación de María Esther Reyes Duarte, UNAM, 1998.

En su reciente libro Against Democracy, el crítico Simon During plantea que la meta central de los estudios literarios debe ser la reconstrucción de una crítica a la democracia debido a que, en el contexto del capitalismo neoliberal, la democracia ha demostrado su fracaso sistémico en tres dimensiones: distributiva (debido a la pobreza), administrativa (debido al amplio ciclo de crisis económica) y experiencial (debido a su incapacidad de garantizar la libertad social para todos). La lectura retrospectiva de Rhodakanaty nos demuestra no sólo la existencia de un archivo de crítica democrática en el momento de sedimentación y totalización de la matriz liberal en el imaginario político del Estado Mexicano.

Observamos en su obra también los orígenes de la preocupación respecto al fracaso sistémico del aparato democrático liberal mexicano desde el momento mismo de la Reforma juarista. Si bien las ideas de Rhodakanaty son indiscutiblemente excéntricas para un lector contemporáneo, su obra habla de una crisis fundamental entre el discurso de libertades del constitucionalismo en el Estado Mexicano y las profundas desigualdades que el sistema liberal nunca ha logrado confrontar. El viajero que llegó al Estado Mexicano con la promesa de Tierra y Libertad (mismos ideales que animarían el levantamiento Zapatista) encontró una sociedad de desigualdades fuertemente desfasada de las promesas de su modernidad.

Las palabras publicadas por Rhodakanaty en el periódico "El Combate" el 8 de Junio de 1877 serían una profecía: “Nosotros estamos persuadidos del advenimiento próximo, pero necesario, de esa revolución social en Méjico, porque sinceros y apasionados partidarios de la santa causa de los pueblos nos hemos abocado oficiosamente de la misión de ilustrar a las masas, dirigirlas por el sendero de la razón y de la justicia, excitarlas a que reclamen sus derechos conculcados por la tiránica férula de sus dominadores, atender sus quejas, consolarlas en el hogar y enjugar el eterno llanto de su desgracia, envolviendo su descarnado y macilento porvenir, no en el negro sudario de la resignación sino en la bandera roja de su transfiguración social”.

Estas son las palabras de un viajero forjado tensado entre la derrota revolucionaria en Europa y la impaciencia ante un liberalismo que nunca estuvo a la altura de sus promesas. En esta tensión nace en el Estado Mexicano una línea de pensar distinto que tendría consecuencias a lo largo de la historia. El espíritu de Rhodakanaty, su rabia ante la injusticia y su pasión ante el ideal de Tierra y Libertad, encontraría su eco en noviembre de 1911, en el Plan de Ayala, donde, en otro momento de quiebre del pensamiento liberal, Emiliano Zapata enunciaría una demanda muy semejante a la publicada en El Combate: “En virtud de que la inmensa mayoría de los pueblos y ciudadanos mejicanos, no son más dueños que del terreno que pisan, sufriendo los horrores de la miseria sin poder mejorar su condición social ni poder dedicarse á la industria ó á la agricultura por estar monopolizados en unas cuantas manos las tierras, montes y aguas por esta causa se expropiarán previa indemnización de la tercera parte de esos monopolios á los poderosos propietarios de ellos, á fin de que los pueblos y ciudadanos de Méjico obtengan ejidos, colonias, fundos legales para pueblos ó campos de sembradura ó de labor, y se mejore en todo y para todo la falta de prosperidad y bienestar de los mejicanos”.

El viajero griego y el líder campesino mejicano son, juntos, parte de esa comunidad crítica de los fracasos sistémicos de la democracia y el liberalismo mexicanos que debemos rememorar siempre y que le dan sentido al pensamiento político y a la siempre elusiva soberanía popular. Al recuperar el apasionado excentricismo de Rhodakanaty, el viajero con el que vinieron ideas que reaparecerían en momentos de quiebre institucional y deseo de libertad en el Estado Mexicano.

Resumen por José Antonio Rodríguez-Gómez.


Bibliografía:

García Cantú, Gastón, El Socialismo en México, Siglo XIX, México, ERA, 1969.

Hart, John M., Los Anarquistas Mexicanos 1860-1900, México, SepSetentas, 1974.

Illades, Carlos, Rhodakanaty y la Formación del Pensamiento Socialista en México, México, Universidad Autónoma Metropolitana/ Anthopos, 2002.

Las Otras Ideas. El Primer Socialismo en México 1850-1935, México, Universidad Autónoma Metropolitana/ERA, 2008.

Valadés, José C., El Socialismo Libertario Mexicano (Siglo XIX) (Plól. de Paco Ignacio Taibo II), Culiacán, Universidad Autónoma de Sinaloa, 1984.

domingo, 17 de septiembre de 2017

Educación del Totalitarismo Laicista.

Una Reflexión al Pie de unos Pasajes del P. Andrés Manjón (1846-1923)

A las puertas de un nuevo curso. Lo noté el otro día al entrar en una librería, que un poco más y tengo que irme sin que me atendieran. Ya estaban allí los niños y sus madres -hay que ver cómo los padres se quitan del medio para ciertas cosas...; se llevaban los libros para el nuevo curso, y pensé en esas criaturitas que van a la escuela, al colegio, al Instituto o, como quiera Dios que a estas alturas quieran llamar a esos lugares en los que, supuestamente, se educa. Pensé en todas esas almas que, según los profesores que tengan, podrán perderse o ganarse. Y me acordé de un antiguo amigo mío, compañero de pupitre. Nuestro profesor era tan progresista que nos llamaba "compañeros". A mi amigo lo tenía atravesado, y mi amigo sentía por él una recíproca aversión. Los padres son los que educan, también los que maleducan. Por eso es importante que tanto padre como madre no deserten de su puesto; pero... ¡qué importante son también los profesores!

Y pensando en profesores, eché mano de un libro que tengo en mi biblioteca, al que considero muy reconfortante. Su autor, olvidado, merece ser rescatado del olvido. El P. Manjón. Andrés Manjón y Manjón nació de humilde cuna, de una familia de cristianos viejos de Sargentes de la Lora (provincia de Burgos) el 30 de Noviembre -día de San Andrés- de 1846. La influencia de su tío párroco lo conduce a ingresar al Seminario de Burgos. Después de varios destinos y ocupaciones diversas, el P. Manjón llega a Granada.

Un día, a finales de 1888, cuando pasaba ante una de las cuevas en el Sacro Monte, oyó a unos niños recitar el Ave María. El P. Manjón pensó que había que educar a los más pobres, a esos críos que vivían en las cuevas del Sacro Monte. Es allí mismo en donde funda las Escuelas del Ave-María, su obra capital, a las que les dedica todo su dinero, su empeño y su tiempo.

Muchos son sus libros, sus buenos libros. Entre los que tengo, "El Maestro mirando hacia dentro". Toda la exposición es un tratado de deontología para maestros. A veces, luminosos pasajes dignos de consideración:

1.- Amar al pobre, favorecer al pobre, instruir y educar al pobre para elevarle, dignificarle e igualarle en lo posible con el hijo de clases acomodadas, es una obra y tendencia eminentemente cristiana y democrática, en el mejor sentido de la palabra.

2.- Pues bien; la escuela laica es principalmente enemiga del hijo del pueblo; porque, mientras el padre rico busca y paga maestros que instruyan y eduquen a sus hijos según sus deseos, los padres de hijos pobres no tienen más remedio que aceptar la escuela y maestro laicos que les dé el Estado laico.

3.- Por donde los niños pobres, que son las nueve décimas partes de la población, se quedarán sin formación religiosa y moral; porque en la escuela no se la dan, en su casa no saben ni pueden dársela, y al templo no acuden... (...)

4.- Por donde se ve que los partidarios de la escuela laica son enemigos de las clases pobres y favorecen, no la igualdad entre ricos y pobres, sino la desigualdad más irritante y anti-cristiana y anti-democrática, porque hacen que la Religión sea patrimonio de los ricos y fruto vedado para los pobres."

El maestro laico, nos dice el P. Manjón, es la anti-democracia en estado puro. Las reflexiones de D. Andrés son hoy tan actuales que merecen una reflexión. Que cada cual la haga consigo mismo.

La enseñanza laicista conduce inexorablemente a los educandos al nihilismo, al relativismo... Es la peor de las educaciones, pues niega al hombre la dimensión espiritual que constituye al ser humano. Y eso -la dimensión espiritual- no es algo que se vote o se deje de votar; es así, y se acabó. Cuando el ser humano no atiende a esa relación con Dios, el ser humano se degrada y, más tarde o más temprano, se labra su infelicidad aquí en la tierra, y lo que es más importante todavía, en el más allá.

Los profesores laicistas no hacen seres felices por fomentar las relaciones sexuales a las más tempranas edades. Su prejuicio hedonista: el placer es la felicidad... Hace de la educación laicista una de las aberraciones más inmundas de nuestra actualidad. Educar en el hedonismo es educar en la fragilidad. Hacer seres humanos frágiles es una de las irresponsabilidades más grandes de la enseñanza laicista, y habrá que exigirle cuentas a todos los que contribuyen a la debilidad física, mental y espiritual de las generaciones presentes.

Por Maestro Gelimer.


¡Tú! ¡tú! ¡sí, tú! ¡Quédate quieto, muchacho!

Propiamente la letra de Another Brick In The Wall es una consigna de protesta que cantan los estudiantes en contra de los profesores. Se enfoca en el rechazo a la educación materialista y totalitaria sobre las conciencias de los niños, hasta convertirlos en “ladrillos en el muro”: en piezas útiles a un sistema de producción en masa de personas sin personalidad, sin creatividad, sin alma.

viernes, 8 de septiembre de 2017

Las Falacias de la Democracia.

Con el pasar de los años, la democracia ha llegado a ser considerada cualquier cosa. No obstante, uno de los usos más peligrosos que se le puede dar gira en torno a cinco aristas: democracia como gobierno del pueblo, democracia como Estado, democracia como derecho, democracia como igualdad, y democracia como libertad.

Atendiendo a la primera arista, la democracia desde la perspectiva etimológica es el poder/gobierno del pueblo (demos-pueblo y kratos-poder/gobierno = demokratia). Ese fue el sentido y significado que se le dio en la antigua Grecia, particularmente en Atenas (a mediados del siglo V a. C, aproximadamente, según Dahl [2004]), empero, ¿de verdad gobernaba el pueblo? Nunca lo hizo. Era un gobierno de ciudadanos, todos varones, pertenecientes a la polis (ciudad-Estado, pequeña e independiente), donde quienes podían votar en la asamblea o ekklesia era un número restringido de estos y no de la masa, estando igualmente ausente las mujeres, extranjeros y los idiotas (en sentido político) que, de conformidad con las estimaciones de Dahl, estaba cerca entre el diez y quince por ciento (10-15 %) de la población que podía sufragar.

De ello se evidencia que el pueblo, como masa (abstracta, colectiva y uniforme), no existía, en virtud que el voto era solo para algunos y no para todos. Ese es el origen de la democracia, es decir, donde los ciudadanos habilitados a votar iban a las asambleas a deliberar, proponer y votar leyes, así como elegir ciertas políticas que los afectarían, siendo incluso las votaciones a los cargos por sorteo, y no operando un esquema propiamente representativo, como se desarrolla en la actualidad.

En relación con la democracia como forma de Estado (segunda arista), resulta otra ilusión, puesto que no existe evidencia alguna de que la masa abstracta e indeterminada, carente de posibilidad material para manifestarse, no es más que un grupo de individuos (individualismo metodológico): por el contrario, son seres que mediante acciones concretas guían su conducta en virtud de medios para alcanzar fines particulares, satisfaciendo sus necesidades. El pueblo no existe, sino solamente individuos. Ellos son capaces de desempeñar conductas conscientes y dirigibles para diversos fines. Sin embargo, en el supuesto de que ese pueblo pudiera manifestarse, ¿es que acaso lo ha hecho para decidir crear un ente abstracto, ideal y ficticio como el Estado?

El Estado, como bien lo han expresado teóricos políticos y sociales (Oppenheimer [2014], Tilly [2007], Rothbard [2009]), es un grupo de personas, una elite o clase política temporal que se maneja de acuerdo a sus intereses e impone sus ideas, un modus vivendi. Mosca (2001) se refiere a clase política y Pareto a circulación de las elites (de conformidad con la opinión de Blacha [2005]); Michels (2010) se refiere a una elite o clase que se burocratiza, estableciendo como norma que siempre gobierna una minoría, fenómeno al cual denominó como ley férrea o ley de hierro de la oligarquía; y Dahl (2001) explica que no hay democracia, sino gobierno de muchos o poliarquía. Esa elite, por ende, establece sus ideas y decide qué tanta democracia existirá. El teórico de la democracia Giovanni Sartori (1989) explica que el pueblo no elige la solución del problema, sino quien habrá de resolverlo, empero, ¿cuándo el pueblo decidió la creación del Estado para la solución de sus problemas? Si alguien lo sabe, que dé la fecha.

Ahora bien, en virtud de la tercera arista, ¿es la democracia un derecho?, considero que no. Si la democracia ha sido algo históricamente, es una forma de gobierno, más no un derecho, puesto que el derecho desde una perspectiva subjetiva, es una facultad que ejercemos a voluntad, y la gente no puede votar todo lo que desee, puesto que hay cosas que entran en la “esfera de lo indecidible”, según Ferrajoli (2013), es decir, donde la democracia no debe entrometerse, estando sustraídos de la decisión de la mayoría elementos que afecten los derechos, la libertad individual.

Cabe señalar que ese deseo perverso de querer imponer la democracia a cualquier esfera de la vida de los individuos es una manera de violentar la libertad y propiedad, desencadenando en un caos enorme en la civilización actual. El derecho nace de la propiedad (vida, como derecho de autoposesión; libertad, como no coacción; y propiedad concretamente como uso, disfrute y disposición del producto de nuestro trabajo sobre una res nullius o de un contrato) puesto que fue aquella persona víctima de dicha agresión a la misma, la cual ejerció un reclamo, una pretensión de justicia (bien lo acuñaba el jurisconsulto romano Domicio Ulpiano [2007, citado por Abouhamad] como iustitia est constans et perpetua voluntas ius suum cuique tribuendi).

Por otro lado, si algún derecho se ha querido reconocer a las personas de manera paulatina es el de ejercer el sufragio, pero no todos pueden hacerlo, empero, cuando se otorga dicha posibilidad material, se transforman en tabú y anatema el poder votar por acciones que favorecen la libertad, como la secesión, abolir o bajar impuestos, entre otros.

En este orden de ideas, en cuanto a la democracia como igualdad (cuarta arista), ya se han observado evidencias de que el voto no se da a todos por igual, sumado a ello, no se habilita para todas las materias, especialmente aquellas que favorecen la libertad individual. No obstante, se hace imperativo hacer alusión a un tercer aspecto: el relativo a la exclusión que produce la democracia.

Si bien es cierto que Popper (2010) expresaba que la democracia es un mecanismo de toma de decisiones pacíficas, cabe señalar que fundados en ese ideal democrático se han cometido grandes atrocidades en razón de la irracionalidad del votante, generando una tiranía de la mayoría/masa o una oclocracia. Dentro de las atrocidades fundadas en un ideal democrático, se debe agregar la diatriba y visión maniquea de vencedores y vencidos, los cuales avasallan unos a otros, como si tuvieran, incluso, licencia para matar.

Aunado a lo expuesto, es capaz de pervertir la ley, de manera que crea excepciones en su aplicación, cuando se pretenden dar privilegios a minorías, vulnerando la isonomía o igualdad ante la ley (nomocracia, término utilizado por Oakeshott para el gobierno de la ley, al cual se refiere Hayek [2011]), pasando a ser la excepción, una regla, generando incertidumbre jurídica, es decir, falta de certeza legal en la realización de planes a largo plazo fundados en la norma general y abstracta (perspectiva defendida por Bruno Leoni [2011]).

Finalmente, todos los elementos previos convergen en la quinta arista, núcleo y piedra angular del ser humano: la libertad. ¿Es la democracia sinónimo de libertad? No lo es, ni lo ha sido. ¿Por qué? Porque en nombre de la democracia se han sacrificado muchas libertades. Sumado a ello, existen formas de gobierno donde se respeta la libertad en mayor grado que en muchas democracias. Inclusive, hay casos de dictaduras que han favorecido algunas libertades y cuando estas dictaduras han desaparecido, irónicamente, se ha restringido la acción humana mediante instituciones democráticas. De manera semejante, el antónimo de dictadura (sean autoritarias o totalitarias, puesto que la diferencias son de grado), no es democracia, sino libertad.

Es menester, como libertarios, desligar la libertad de la democracia, comprendiendo que la democracia siempre se ha dicho es algo que jamás ha existido, en relación con el ser y el deber ser. Sartori (1989) explica que hay que saber diferenciar entre una democracia descriptiva o real (lo que tenemos es un gobierno representativo) y la democracia prescriptiva o ideal (fundada en una participación directa de los ciudadanos). El punto está en que la democracia real y directa que hubo en Atenas era para un grupo privilegiado y, la actual, se desliga de la participación y se fundamenta en la teoría de la representación, dando poderes ilimitados a la elite que se superestratifica y usa el aparato estatal para sus fines.

Resulta oportuno agregar lo expuesto por Jesús Huerta de Soto al final de su obra Socialismo, cálculo económico y función empresarial (2010), donde explica si es posible o no rehabilitar el término socialismo, concluyendo que no es posible. Pienso que el vocablo democracia recorre el mismo fatal sendero, dada su ambigüedad actual, como, desde luego, su afán colectivista y liberticida. ¿Vox populi vox dei? Parece que el pueblo sí se equivoca, y es irracional a la hora de tomar decisiones y, tomando un ejemplo histórico, sin ánimo de trastocar directamente aspectos teológicos, ¿A quién dejó en libertad el pueblo? ¿A Barrabás o a Jesús?

Por Leonardo González Contreras.


"The Deserter" de Boardman Robinson.

domingo, 3 de septiembre de 2017

Emigración, Biopolítica y Economía.

Económicamente, lo decisivo son los seres humanos, muy por delante del petróleo, las materias, primas, el agua, la tecnología, etc. Por eso, el Estado tiene como una de sus principales tareas el garantizar el suministro de sujetos explotables a la clase gran-propietaria. Esa regulación total de la mano de obra, desde la sexualidad, concepción y crianza al acto de trabajo, jubilación y fallecimiento, es la biopolítica, o política estatal para los factores biológicos primarios del quehacer productivo.

Bajo el régimen esclavista antiguo, por ejemplo en Roma, el Estado obtenía una parte conspicua de los productores en las guerras de conquistas. La captura de prisioneros era mucho más importante que la de metales preciosos y bienes consumibles. El régimen salarial del actual capitalismo mundializado, que en poco se diferencia de la esclavitud, no necesita aprisionar mano de obra allende las fronteras pues ésta viene por sí misma. Llega sin ningún coste adicional, no sólo habiendo sufragado sus gastos de crianza sino también los de traslado. Esto es tan portentoso que pasmaría a los viejos esclavistas cazapersonas de los tiempos de Augusto, Abd al-Rahman III o los negreros -blancos y negros- del siglo XVIII.

La causa inmediata está en la revolución de los transportes, de los medios de comunicación y de los sistemas de adoctrinamiento que ha tenido lugar tras la II Guerra Mundial. Ello permite que millones de personas cada año abandonen los países pobres para ir a trabajar a los ricos, no sólo en EEUU y la UE sino también en las petromonarquías islámicas, etc. Por tanto, los países receptores están hoy menos interesados en producir su propia mano de obra, quehacer siempre gravoso, que en captar trabajadores de fuera, con una inversión en crianza y transporte… ¡cero!

Examinemos el caso de España. Ha recibido unos 6 millones de emigrantes productivos en los últimos 20 años. Si aceptamos que criar la mano de obra autóctona cuesta unos 3.000 euros anuales por persona durante 20 años, concluimos que lo ahorrado (y por tanto, capitalizado) por cada inmigrante es de 60.000 euros. Para los 6 millones el total de lo ingresado es de 360.000 millones, aporte fabuloso que mide la cantidad de riqueza real transferida gratuita y unilateralmente desde los países pobres a un país imperialista llamado España. Pero esto es sólo el principio, pues los beneficios que el par ente estatal-clase empresarial extrae de la inmigración masiva son muchos más.

La gran afluencia de emigrados, como expone un economista de la derecha española frotándose las manos de gozo, ha dinamizado el mercado de la vivienda, expandido los mercados de alimentos, automóviles, combustibles, tabaco, diversiones, móviles, “servicios sexuales”, informática, etc., y relanzado el negocio bancario, al hacer crecer préstamos, hipotecas, transferencias y otros. Al mismo tiempo, los ingresos del Estado por la tributación (IVA, ITPF, etc.) “crecieron fortísimamente”, lo mismo que los de la caja de la Seguridad Social.

Gracias a la inmigración, que percibe salarios más bajos, se mantiene la agricultura (sin ella los precios de los alimentos serían 3-4 veces superiores a los actuales), numerosos servicios, ciertos sectores industriales, etc. La conclusión es que aciertan quienes definen a la inmigración como “el negocio del milenio”. De ella proviene una parte decisiva de la plusvalía que se acumula en el capitalismo español.

Hay más. Los inmigrantes, al enviar remesas de dinero a sus lugares de origen favorecen la implantación de la banca occidental en ellos, que alcanza una penetración difícil de lograr de otro modo. Aquellas enormes sumas monetarias, al circular por los países pobres, contribuyen a desintegrar la economía local, llevando a la decadencia a la agricultura de autoabastecimiento, la artesanía y la pequeña industria, promoviendo el paro, el régimen de monocultivo y monoproducción, la desestructuración social, la pobreza, la prostitución y el militarismo. Sin duda, la monetización y bancarización de las economías de aquéllos es uno de los grandes logros del capitalismo en toda su historia. Así está triunfando el capitalismo globalizado.

El fenómeno migratorio hace más ricos a los países ricos y más pobres, sobre todo en términos relativos pero también absolutos, a los emisores de mano de obra. Dicha sobre-explotación toma formas singulares, por ejemplo, con las mujeres, reducidas a hembras de cría engendradoras de quienes luego han de ser exportados. Así pues, la “liberación” por el trabajo asalariado de las féminas de los países punteros se sustenta en el expolio de las mujeres de los países pobres.

Éstos se degradan a poco más que granjas de crianza de seres humanos para su envío al exterior. Tal es hoy el principal negocio de muchos de ellos (Marruecos, Ecuador, etc.). De la riqueza creada por el tráfico de los nuevos esclavos asalariados se benefician extraordinariamente las oligarquías locales del Tercer Mundo, aliadas en todo y a menudo económicamente fusionadas con el capitalismo y el imperialismo occidental.

Para mantener el flujo de emigrantes a coste cero, los Estados potentes se sirven del aleccionamiento de las masas de los países más débiles en el “modo de vida occidental”, a través de la televisión, el cine, la acción de las ONGs, el clero, los partidos políticos, Internet, etc. Al mismo tiempo, evitan que haya una “excesiva” creación de puestos de trabajo en estos últimos, lo que perpetúa su subdesarrollo. Y si todo ello no es suficiente, se valen de atroces guerras internas para expulsar mano de obra, como en Siria, de la que se beneficia sobre todo Alemania, que desde 2003 está perdiendo población al tener más muertes que nacimientos por causa de una biopolítica brutal, represora de la libertad de las mujeres alemanas para ser madres.

Así pues, la emigración, en tanto que hecho sociológico y económico, es muy negativa para las clases populares de los países ricos y de los países pobres, aunque extraordinariamente beneficiosa para las elites económicas de unos y otros. Concentra la propiedad ampliando las diferencias y desigualdades sociales, al fomentar la acumulación del capital, además del fortalecimiento dinerario del ente estatal. Con ella el imperialismo occidental se expande. Los efectos en el todo de nuestras vidas, y no sólo en la economía, serán tratados de nuevo en artículos posteriores.

Por Félix Rodrigo Mora.


"La odisea de los desplazados en Europa es una crisis artificial creada por las élites políticas, que se aprovecharán de esto en las futuras elecciones." Anas El Gomati.

viernes, 25 de agosto de 2017

La "Boliburguesía"; Un Nuevo Sector Burgués.

El Estado venezolano ha sido fructífero en dar origen y apalancar el surgimiento de poderosos grupos económicos y sectores burgueses. No es el objetivo de este artículo describir históricamente este proceso (para eso sería necesario un trabajo mucho más amplio), pero es ineludible mencionar que casi todos los grupos económicos y sectores burgueses existentes (y algunos desaparecidos) han surgido a partir de parasitar la renta petrolera, de usufructuar el presupuesto nacional y de los favores recibidos desde el Estado por los gobiernos de turno. Ejemplo de esto han sido los grupos Alfonzo Rivas (desaparecido al ser adquirido por la estadounidense Cargill), Delfino y Mendoza, por mencionar solo algunos. Bajo el régimen chavista, no ha sido esto una excepción.

Boliburguesía es un vocablo devenido de la combinación de las palabras “bolivariano” y “burguesía”. Fue el término acuñado por el periodista Juan Carlos Zapata para designar a un nuevo sector burgués surgido en el transcurso de los años de gobierno Chávez (continuando con el de Maduro) y estrechamente ligado a su régimen. La expresión engloba tanto a aquellos que, teniendo un origen de clase distinto, se convirtieron en empresarios multimillonarios a partir de los negocios lícitos o ilícitos facilitados por los gobiernos Chávez-Maduro, como a los que siendo ya empresarios de alta, mediana o poca monta, desde sus inicios hicieron parte del proyecto chavista e incrementaron sus fortunas a partir de los mismos negociados.

¿Cuáles son los orígenes de este nuevo sector burgués? ¿Cuáles son sus características? ¿Qué sectores lo integran? Son todos interrogantes a cuyas respuestas este artículo intentará aproximarse.

Las Bases Materiales para el Surgimiento de la Boliburguesía y sus Mecanismos de Acumulación.

Un elemento a tomar en cuenta es la heterogeneidad de la composición social del movimiento chavista desde sus inicios. Tal como en cualquier movimiento con una estrategia electoral y un programa reformista, es esto lo que explica la coexistencia en un mismo movimiento de sectores tan disímiles como activistas del movimiento popular, militantes de los partidos de izquierda reformista, viejos políticos reciclados de los partidos de la derecha tradicional, militares, banqueros, empresarios y burócratas sindicales, entre otros.

En el curso de los primeros ocho años del chavismo (en 2006, se empezaría hablar por primera vez de la existencia de una boliburguesía), se comenzó a hacer evidente la tendencia, directamente como parte la dirección chavista o de sectores cercanos a la misma, de parasitar el Estado en beneficio propio y como forma de enriquecimiento, teniendo un papel privilegiado en esto los militares, banqueros y el empresariado.

Este proceso, que ha continuado hasta ahora, tuvo como base material la abundancia fiscal que comenzó en 1999, cuando Chávez encontró el petróleo a nueve dólares el barril y vino luego la racha alcista que lo colocaría en sesenta y dos dólares y que, pasado 2006, lo elevaría hasta más de cien dólares el barril.

Hoy, cuando la dinámica es la contraria, el precio del petróleo decrece y las cuentas fiscales son deficitarias, el parasitismo y la rapiña van en aumento.

Los mecanismos de enriquecimiento han sido diversos: servir como intermediarios en los negocios entre las empresas privadas y el imperialismo con el Estado, recibir sobornos y favores para el otorgamiento de los contratos públicos, las “empresas de maletín” (de fachada), el desvío de partidas presupuestarias, la corrupción, el fraude cometido principalmente desde las gerencias de las empresas estatales con el otorgamiento de las divisas para importaciones de alimentos, repuestos y demás (cuestión que también ocurre en empresas privadas), han sido, entre otros, los medios empleados para amasar o incrementar fortunas.

Desde la dirección de ministerios, instituciones, PDVSA (estatal petrolera), empresas básicas y otras empresas estatales, bancos públicos y privados, aseguradoras, todos han sido espacios propicios para el enriquecimiento y la constitución de poderosos grupos económicos, cuyas fortunas son imposibles de justificar lícitamente.

Su Génesis, Sectores y Características.

El economista de izquierda, periodista e historiador Domingo Alberto Rangel señalaba la existencia de tres grandes grupos económicos. El primero y más fuerte gira en torno a Diosdado Cabello y Rafael Sarría, ambos militares retirados. Las propiedades de ese grupo incluirían bancos, varias plantas industriales y participación como accionistas en empresas de servicios. Posiblemente, después del grupo Polar, es el primer imperio financiero del país.

Un segundo grupo es el esbozado en torno a otro militar retirado, Jesse Chacón. Su hermano sería el dueño o líder aparente de este grupo, que en los primeros ocho años de chavismo habría adquirido un banco, una de las fábricas de leche en polvo más grandes de Sudamérica, y varias haciendas.

Por último, se refería a un tercer grupo oligárquico cuyos cabecillas serían Ronald Blanco La Cruz y Edgar Hernández Behrens, militares retirados ambos, gobernador de Estado Táchira el primero (2006), y el otro, banquero, presidente del Fondo de Garantías de Depósitos (Fogade), de CADIVI (Comisión de Administración de Divisas) y de SUDEBAN (Superintendencia de Bancos) durante un largo período. En aquel momento, eran los tres grupos económicos entre los cuales se repartía sus efectivos la entonces naciente boliburguesía.

A estos grupos debíamos sumar a los empresarios y banqueros que acompañaron a Chávez desde sus inicios (o que se acercaron en sus primeros años) y que con el chavismo vieron incrementar su fortuna. Entre ellos están Alberto Cudemus, presidente de FEPORCINA; Alberto Vollmer dueño de Ron Santa Teresa y hoy representante de Venezuela en el Mercosur; Miguel Pérez Abad presidente de FEDEINDUSTRIA; Víctor Vargas Irasqüín, dueño del Banco Occidental de Descuento (BOD), llamado en su momento“el banquero preferido de Chávez”, y suegro de Luis Alfonso de Borbón (duque de Anjou y bisnieto del dictador Franco); Víctor Gil, presidente del extinto banco Fondo Común; Wilmer Ruperti, multimillonario naviero petrolero, quien luego de ayudar a Chávez durante el paro petrolero de 2002, vio crecer su fortuna hasta los 10.000 millones de dólares; Luis Van Dam, empresario metalúrgico, chavista desde 2005 (en 1988 estuvo involucrado en un escándalo por una pretendida estafa a la Nación por el orden de 70 millones de dólares, en el caso de un contrato para la repotenciación de unos tanques AMX30), y hoy en el negocio petrolero y eléctrico.

También son señalados por los medios como “boliburgueses” José David Cabello (hermano de Diosdado), ministro de la Infraestructura desde 2006 hasta 2008 y, desde entonces, director del SENIAT (Servicio de Impuestos y Aduanas).

Todo el comercio exterior de entrada y salida de mercancías está en sus manos; todos los impuestos, tasas, desacuerdos, pleitos y procesos son manejados por él. Rafael Ramírez Carreño (ex presidente de PDVSA y ex ministro de Energía y Petróleo hasta su destitución por parte de Maduro) participaba del programa de alimentación del gobierno que importa la comida a través de PDVAL, de la construcción de viviendas (Gran Misión Vivienda) y del financiamiento de las misiones sociales, todo esto junto al negocio energético. Se estima que por lo menos manejaba 150.000 millones de dólares anuales.

Muchos se han beneficiado de parasitar la renta petrolera y el presupuesto nacional (constituido mayoritariamente por ingresos fiscales). Millonarios regionales han surgido gracias a su relación con el régimen chavista. Y están también aquellos cuyas fortunas y negocios trascienden las fronteras nacionales constituyéndose en verdaderos “magnates boliburgueses”.

Diversos medios (como los opositores Reportero24 y Sexto Poder) señalan a los siguientes como parte de los principales exponentes de la boliburguesía: Diego Salazar Carreño, alias el “Rojo de Oro”, hijo de un guerrillero y poeta de los años ’’60 y primo del mencionado Rafael Ramírez Carreño, quien le otorgó el multimillonario contrato de la póliza de seguros y reaseguros de PDVSA, pasando de vendedor de pólizas de seguros a ser uno de los hombres más ricos del país. Alejandro José Andrade Cedeño (teniente del Ejército, participó en el intento de golpe de 1992). Se le calcula una fortuna de 5.000 millones de dólares. Pedro Torres Ciliberto, con un patrimonio de 700 millones de dólares. Se lo señala como testaferro del periodista chavista José Vicente Rangel. Leonardo González Dellán, ex presidente del Banco Industrial de Venezuela (de capital mixto entre el Estado y la banca privada); se le calcula una fortuna de 1.000 millones de dólares. Eudo Carrullo Perozo (hijo de Eudomaro Carrullo, ex director de PDVSA que prestó a Chávez colaboración durante el paro petrolero), posee aparentemente un patrimonio de 500 millones de dólares. Baldo Sansón, ex asesor financiero de PDVSA, se le calcula una fortuna de 600 millones de dólares. Armando Capriles Capriles (vinculado a las empresas de la familia, amigo del ex ministro de Finanzas Nelson Merentes y primo del opositor Henrique Capriles Radonsky), se le estima una fortuna de 2.000 millones de dólares.

La lista continúa: Samark José López Bello (de origen humilde con padres profesores), es actualmente el presidente de Profit Corporation (empresa cuyos principales clientes son PDVSA, PDVSA GAS y el Ministerio de Relaciones Interiores). Está involucrado en los escándalos de la importación de comida descompuesta a través de PDVAL. Posee un capital de 1.000 millones de dólares. Raúl Antonio Gorrín Belisario (“El hombre de los guisos en Venezuela”).

Asociado a negocios ilícitos, con apoyo de hombres poderosos del gobierno, se dice que actúa como testaferro de dueños de medios. Aparece como comprador del canal Globovisión (por un monto de 68 millones de dólares). Es dueño de Seguros La Vitalicia, y su riqueza asciende a 2.000 millones de dólares. Hay otros como Walid Makled (llegó a comprar la línea aérea AEROPOSTAL); Eligio Cedeño, Leopoldo Castillo Bozo (dueño de Banvalor, casa bursátil), y Miguel Mawad, todos ellos poseedores de riquezas exorbitantes y relacionados con funcionarios y ex funcionarios gubernamentales (Freddy Bernal, Aristóbulo Istúriz y Luis Felipe Acosta Carles, entre otros).

Cometieron actos ilícitos tan escandalosos que el gobierno, para no ser salpicado por ellos, abrió procesos judiciales en su contra (también motivados por faltar a su “lealtad” al gobierno). Por ejemplo, Makled amenazó al gobierno de revelar nombres y secretos de altos oficiales vinculados al “cártel de los soles” (relacionado con el narcotráfico), y Cedeño financió la fuga de Carlos Ortega (ex presidente de la CTV y líder del patronal paro petrolero de 2002-2003). Hoy son prófugos de la justicia venezolana. Sus relaciones giraban en torno a empresas estatales como PEQUIVEN y el BANDES (Banco Nacional de Desarrollo).

Hay dos fenómenos más recientes, aún poco conocidos: el surgimiento de los llamados “bolichicos” y los “bolichoros”. El primero se trata de un conjunto de jóvenes de entre veinte y treinta años, convertidos en millonarios por jugosos contratos con las empresas del Estado. En algunos casos, más que contratistas son testaferros de altos funcionarios del régimen.

En general, son jóvenes de refinados gustos, provenientes de familias adineradas, que estudiaron en los mejores colegios y universidades del país y se desenvuelven en la alta sociedad. Nada tienen que ver con algo que se parezca a anti-imperialismo y/o socialismo. El segundo es el de militares que se dedican al narcotráfico, la extorsión, e incluso manejan redes de delincuencia organizada, actividades a través de las cuales acumulan grandes cantidades de dinero.

Por Leonardo Arantes.


"Pero sigo siendo el rey", cantaba Chávez a la manera mexicana, aunque la corona del reino la tenía Antonio Brufau (sionista), presidente REPSOL, petrolera multinacional que controla gran parte de la producción petrolífera en Venezuela, Ecuador y Bolivia. Si, "Anti-Imperialistas" e Hiper-Capitalistas haciendo negocios.

Oda Relicta - УПА.



Banda: Oda Relicta.

Álbum: УПА.

Género: Martial.

Tracklist:

1.- Willow & Arrow-Wood
2.- Pantheon Of Glory
3.- Into The Woods Whence Mouth-Organ Heard
4.- Triumph Of Ukrainian Insurgent Army
5.- Unvanquished Knights
6.- From Dreams Into Ranks
7.- Parakleisis
8.- Born In The Great Hour
9.- Under-Aged Veteran
10.- Stray Souls
11.- Martirologue
12.- Black Forest
13.- Mnohaya Lita

jueves, 24 de agosto de 2017

El Palacio de los Azulejos.

El Palacio de los Azulejos está situado en un lugar cargado de leyenda y de historia de la Ciudad de México. El mismo callejón de la Condesa, que lo bordea, entre las calles de 5 de Mayo y Madero, es en sí legendario. Se dice que en el citado callejón estuvieron varios días, con sus correspondientes noches, dos carruajes y sus cortejos, dado que la estrechura del mismo no les permitía pasar a ambos al mismo tiempo y ambos eran dos soberbios nobles de la época virreinal llenos de orgullo y ninguno estaba dispuesto a ser el segundo.

En cuanto a la Plaza de Guardiola, que juega con la esquina del Palacio, en punto con la calle de Madero, y que mira a la casa que fuera de Los Leones, estuvo una estatua de Morelos que mandó esculpir el emperador Maximiliano en 1865. Dicha estatua fue trasladada al jardín de la Santa Vera Cruz y más tarde sería instalada en la colonia Morelos.

La Plaza de Guardiola, tan pequeñita, nos recuerda que ahí, exactamente, le fueron entregadas las llaves de la ciudad a Don Agustín Iturbide. La llamada Casa de los Leones desaparecería para convertirse en el edificio anexo del Banco de México, llamado de Guardiola, donde se encuentra el Museo de Criminología del Banco. Este museo sólo puede ser visitado por investigadores profesionales.

Como se puede apreciar, el entorno del Palacio de los Azulejos es por sí solo harto interesante. No se diga si nos decidiéramos a caminar por las calles –ayerde Plateros y, hoy, Madero. Nada más pensarlo se nos vienen a la memoria los descriptivos versos de Manuel Gutiérrez Nájera a la duquesa del duque Job, que tan precisamente nos sitúa en el lugar:

“Desde las puertas de la Sorpresa/ hasta la esquina del Jockey Club,/ no hay española, yanqui o francesa,/ ni más bonita ni más traviesa/ que la duquesa del duque Job.”

Sí, el Palacio de los Azulejos fue durante un tiempo la sede del célebre Jockey Club. Ello mucho antes de convertirse en el Sanborn´s de los Azulejos, tal como se le conoce hoy.

Respecto a su origen, el historiador Luis González Obregón le dedica unas sabrosas páginas donde nos ilustra sobre su antigüedad, “que se remonta hasta el siglo XVI”. El primero en habitar la mansión fue Don Luis de Vivero, Segundo Conde del Valle de Orizaba. Cuentan los historiadores del pasado virreinal que la mansión o Palacio de los Azulejos fue obra de un hijo un tanto despilfarrador de los Condes del Valle de Orizaba al que su padre lo recriminó por gastar sin ton ni son, diciéndole: –“Hijo, tú nunca tendrás casa de azulejos.”

Esto caló tanto al joven que lo espoleó a edificar el bello palacio que hoy todos admiramos. Tal como a la vista está el Palacio de los Azulejos es de estilo barroco revestido de artísticos azulejos chinos, de colores blanco, amarillo y azul. Es tan bello que nadie puede pasar frente al mismo sin verlo y admirarlo por la Avenida Madero. Llama poderosamente la atención y, de inmediato, invita a traspasar sus puertas para verlo por dentro.

El doctor Ernesto Sodi Pallares, padre de la bella y célebre Talhía, hombre que fuera muy sabio en diversas materias y admirador y conocedor de la historia de la ciudad, fue también un enamorado del Palacio de los Azulejos, por lo que escribió un colorido e ilustrativo capítulo dedicado a la mansión del hijo de los Condes del Valle de Orizaba: “La casa marcada con el número cuatro en la calle de Francisco Indalecio Madero, conocida como el Palacio de los Azulejos, es de una riqueza y de una gracia que difícilmente se puede encontrar en otro lugar.” Gran verdad sin objeción alguna. A su vez Manuel Toussaint se embelesa ante la hipnótica mansión y nos dejara escrito: “Si bien el Palacio de los Azulejos en sí es un bello conjunto, el remate es magnífico: un nicho sobre la gran portada, otro en la esquina y un pretil de líneas onduladas guarnecido atrás por otro horizontal, con pináculos y vasos de silueta china trabajados también en cerámica.”

Pasando al interior, no obstante las transformaciones que por las exigencias comerciales ha sufrido, la belleza permanece. El patio, por su influencia mudéjar y sus finas columnas, nos traslada a un pasado de ensoñación. Impresionante y majestuosa es la escalera que ahí podemos contemplar y que nos fascina con sus lambrequines de azulejos. Hoy, sobre el descanso de la escalera, podemos admirar unos murales de José Clemente Orozco. Hay que agradecer al gran pintor que lograra armonizar sus murales con el resto de la arquitectura barroca. Título Orozco estas pinturas Omnisciencia. Ya antes de la época revolucionaria, como hemos reseñado, fue residencia del muy exclusivo y excluyente Jockey Club. Tras los cambios que trajo la Revolución el Palacio de los Azulejos fue destinado a farmacia y a restaurante. Se conservan fotografías de la visita al lugar de los soldados de Emiliano Zapata y Pancho Villa tomando café con pan dulce. Los revolucionarios probaban así unas migajas de las que entonces se suponían eran delicias burguesas.

En la señorial escalera, por cierto, fue asesinado uno de los Condes del Valle de Orizaba por un enamorado de una de sus hijas. El asesino fue aprehendido y castigado por su crimen. Fue pues colgado en uno de los balcones del Palacio de los Azules con un letrero que decía: “Para ejemplo de locos y criminales”. Tétrico espectáculo. Todo un mundo, lleno de historia y cargado de leyendas, el Palacio de los Azulejos y sus alrededores.

Por Juan Cervera Sanchis.


Palacio de los Condes del Valle de Orizaba.